Fuente: Lavanguradia.com / Esta es una pregunta que se escucha desde hace tiempo en muchas reuniones de comité de dirección, de consejo de administración: “¿Tenemos que estar en Facebook? ¿Y en Twitter? Y si estamos, ¿para qué nos servirá?”.

El auge de las redes sociales no es nuevo, pero a la mayoría de las empresas las ha pillado desprevenidas. Y como sucede siempre con los avances sociotecnológicos, no hay pautas fijas a seguir, y lo que hacen la mayoría es ir escribiendo el camino al andar. Pero una cosa es evidente: las redes sociales se han convertido en una plataforma a nivel mundial en la que los ciudadanos se sienten cómodos relacionándose (Facebook ya tiene 800 millones de usuarios). Y las empresas se están dando cuenta de que quizás no deban ¿o no puedan permitirse? dejar pasar la oportunidad.

“Es el sueño de todo director de marketing: las redes sociales sirven para segmentar audiencias y permiten relacionarse con grupos de personas reunidos alrededor de un interés común”, explica Genís Roca, socio de la consultora especializada Roca Salvatella. Pero esto no significa que todo el mundo lo esté haciendo, ni que lo esté haciendo bien. “Muchas empresas van a las redes sociales sin pensar qué objetivos persiguen. Lo hacen por moda, o por no parecer carcas. Pero así puede llegar a ser muy contraproducente”. Las redes sociales son medios no invasivos (uno accede y hace amigos voluntariamente), pero una actuación mal dosificada puede percibirse como spam.

Para una empresa, la decisión de estar o no estar en Facebook o en Twitter, debe estar condicionada a un objetivo concreto, explican Elisa Merino, Begoña Lozano y Amanda Sainz, socias de la agencia web Malabars. “Hay que preguntarse qué buscamos. ¿Ganar ventas? ¿Nuevos clientes? ¿Notoriedad de marca?”.

Pero también hay que saber medir los resultados. En la red todo va muy deprisa, y demasiadas empresas viven en el corto plazo. Pero el verdadero potencial de estas redes es a largo plazo. El cliente sabrá que la empresa le escucha, y si se mantiene el feedback, si la empresa le conoce más y mejor y se lo demuestra… sólo entonces el cliente se fidelizará. Los más avezados en las redes sociales hablan de ese ejército de soldaditos que son los fans incondicionales, a quienes una marca puede movilizar cuando los necesita. Pero no es (sólo) un tema de cantidad, también de calidad. “Si sólo medimos el número de fans, porque queremos tener más fans que la competencia, vamos muy mal”, asegura Genís Roca.

Para Roca Salvatella, hay cuatro grandes motivos por los que una empresa quiera estar en las redes sociales. 1) Desarrollar la marca (demostrar la sensibilidad hacia un tema, detectar comentarios y actuar). 2) Establecer relación con los clientes (qué opinan de nuestro producto, atención al cliente). 3) Vender (por ejemplo, ofertas para un público objetivo). 4) Tener base de datos (el Barça tiene 100.000 socios y 20 millones de fans en Facebook).

“Normalmente los directivos estan muy alejados de la web 2.0. Hasta que un día descubres eso de que ‘tu no lo sabes, pero están hablando de tí”, dice Miquel Montes, director general de Operaciones y Desarrollo Corporativo del Banc Sabadell. “Cuando nos dimos cuenta de eso, en 2009, decidimos correr el riesgo y estar en Facebook y crear una red social interna”. El Sabadell está considerado como una de las entidades más avanzadas en el 2.0. “Está cambiando la forma de interactuar socialmente”, reflexiona Montes. “Empiezas escuchando lo que se dice de tí, y piensas que sólo es un tema reputacional. Pero en realidad se traslada a casos de negocio”.

“Escuchando las conversaciones que los usuarios establecen alrededor de nuestros productos obtendremos información muy valiosa sobre qué es lo que les importa, cómo usan en realidad los productos, cuales son sus necesidades y prioridades –explican en Malabars–. Con esta información podremos optimizar nuestros productos y los mensajes que los acompañan. Teniendo una página en Facebook, una empresa o la Administración muestran su predisposición a escuchar a sus usuarios, y éstos la perciben como cercana, transparente y accesible”. Pero, “ojo, que no perdamos el foco: la estrategia no la deben marcar los fans, tiene que ser siempre la empresa quien la decida”, alerta Xavier Berneda, director de marketing de la empresa de calzado deportivo Munich.

También hay razones para no estar en Facebook, explican las socias de Malabars. Por ejemplo, cuando se trata de una empresa cuyos clientes son otras empresas (un b2b), es más difícil llegar por esta vía al interlocutor adecuado. O cuando “una empresa, por su filosofia, no esté dispuesta o preparada para recibir críticas de forma pública”.

Y hay cosas que una empresa nunca debe hacer en las redes sociales. “No polemizamos ni discutimos”, dice Montes. “Sería contraproducente. Si detectamos a alguien que se queja de nosotros, nos presentamos para ofrecernos a escucharle en privado. Hay que distinguir muy bien qué se puede decir en público y qué no”.

Las áreas de marketing, de producto, es donde ahora las empresas experimentan. Pero las redes sociales pueden servir para mucho más. Genís Roca apunta que “en finanzas, pueden servir para investigar a proveedores, prevenir morosidad de clientes. En recursos humanos puedes buscar candidatos, detectar problemas de clima laboral…”. De hecho este uso ya está consolidado. Una encuesta (Career Enlightenment) asegura que en 2011 el 89% de las empresas habrán usado LinkedIn, Facebook… para buscar empleados, y 14,4 millones de personas las han utilizado para encontrar su último trabajo (no lo explicita, pero probablemente sea en EE.UU.). Aunque son un arma de doble filo: se usan para contratar, pero también hemos oído muchos casos de despidos por decir o enseñar lo que no debía en Facebook…

Moritz: Un solo fan conquistó a 4.000

El grupo de fans de Moritz en Facebook no lo creó la empresa, sino que fue un fan, de forma espontánea, quien lo hizo. Y cuando Moritz aterrizó de forma corporativa en la red, el fan les cedió el grupo (gratuitamente. aseguran). Entonces ya tenía 4.000 amigos.

La compañía cervecera barcelonesa está presente en Facebook y en Twitter, pero también en Flickr, Foursquare, Youtube e Instagram. En todos los canales, “tenemos seguidores muy activos, que participan e interactuan mucho y muy a menudo”, explica la empresa. “Tenemos fans de calidad, por lo que no nos preocupan las cifras de crecimientos de fans, sino las interacciones reales que tenemos con ellos”.

A través de estas redes sociales, Moritz ofrece a sus seguidores participar en acciones que patrocina (como el Festival de Cinema de Sitges), pero también “comunicamos qué somos y qué hacemos”, como la campaña que les llevó a Bruselas para entregar cerveza etiquetada en catalán a los europarlamentarios. Y ha lanzado el #trwitter, un concurso de recetas de tortilla en 140 caracteres, para ganar una cena en el bar Velódromo.

Banc Sabadell: El taxista que vale por diez

“Sigo innovando @bancoherrero me ofrece el primer Terminal para taxista para pago con tarjeta TPV portatil Y sin papel: firmas en la pantalla”. Con este mensaje en Twitter, un taxista asturiano anunciaba el producto que contrató con el Sabadell: luego hizo un vídeo, lo colgó … y diez taxistas, seguidores de Twitter, fueron al Herrero a contratar el servicio. “Permite difundir acciones para ganar clientes: un cliente contento es un prescriptor” y en la red su efecto se multiplica, explica Pol Navarro, director de canales del Banc Sabadell.

“La gente que está en la red espera que le aportes algo, no lo siente como una publicidad invasiva”, dice Miquel Montes, director general del Sabadell. “Tenemos una tradición reconocida de servicio al cliente y ahora la hemos trasladado al 2.0”, añade. “Las redes sociales ponen a personas a tu disposición”. La estrategia está en manos de los departamentos de cumplimiento normativo, de atención al cliente… Todos los mensajes corporativos llevan las iniciales para identificar a la persona que lo emite. “Y ahora el debate está en si la gente de las oficinas también se pone en la red”, dice Montes.

Sita Murt: Estilismos y concursos

La empresa de moda Sita Murt tiene página web, tienda electrónica (desde hace un año), un blog, página de Facebook y cuenta de Twitter. Lo gestiona de forma interna el departamento de comunicación, con una community manager. Tienen un plan de comunicación 2.0 paralelo al de la comunicación convencional. “El objetivo último es interactuar con esas personas que han elegido seguirnos”, explican.

“En la web proponemos un lookbook con propuestas de combinaciones de nuestras prendas, y las clientas van a las tiendas a buscarlas: ese jersey combinado con ese pantalón que han visto”. También cuelgan las fotos y el video del desfile… En el blog, explican los valores de la marca a través de cosas que pasan en el mundo. En su Facebook, se cuenta lo que le sucede en el día a día de la marca, también se proponen estilismos, se sortean entradas para sentarse en el front row del desfile, “conseguimos el feedback de las clientas, nos dicen lo que más les gusta, nos preguntan”. Cada canal tiene su propio código. “En Facebook es importante no ser repetitivo, en Twitter puedes emitir más cantidad de mensajes”.

Munich: ¿Cómo quieres tu zapatilla?

“Antes era imposible saber qué pensaba el consumidor final. De por medio estaba el director comercial, el representante, el distribuidor, la tienda, el dependiente… La información llegaba difusa, y las buenas noticias no llegaban nunca”, dice Xavier Berneda, director de marketing de Munich. “Ahora sabemos mucho mejor cómo actuar sobre una colección: hemos tomado decisiones de modelaje, colores, productos que descatalogar, sobre cómo comunicamos”. La firma de calzado de moda es especialmente activa en el mundo digital. “Gran parte de nuestro marketing está basado en el 2.0, y siempre hemos ido un poco por delante”. El resultado de esta estrategia es que “en reconocimiento estamos entre las 25 primeras marcas de calzado del mundo”.

En Facebook, Munich tiene más de 128.00 amigos: les informa de novedades de producto, convoca concursos…y moviliza fans: 8.000 asistieron al último mercadillo Munich organizado en Capellades. Y a través la web MyWay ha vendido en el último año 9.000 pares de zapatillas personalizadas a Tailandia, Argentina, Australia o Rusia.

Redes sociales corporativas

“La siguiente gran ola serán las redes sociales corporativas” asegura Lluís Font, consejero delegado de Zyncro, empresa que desde Barcelona desarrolla este concepto para todo el mundo. “En cuatro años todas las empresas tendrán una red social interna. Las ventajas son claras: control de la información y facilidad para comunicar; mejora de la productividad, trabajo en equipo, colaboración; mejora el sentimiento de pertenencia de los empleados, y eso incide en el clima laboral y en el trato al cliente”.

Sólo el 12% rentabiliza la web

El 54% de las empresa españolas tiene página web, pero sólo el 12% la rentabilizan. Lo dice un estudio de la Fundación Banesto sobre el uso de las redes sociales en pymes. Dice que el 45% de usuarios de Facebook siguen al menos a una o dos marcas. Que el 60% de las marcas usan Facebook como herramienta de branding, o que el 34% mantienen canales propios en Youtube para estar en contacto con su público. Unas cifras muy optimistas, que seguro que se justifican por la elección de la muestra.

Fuente Marketingcomunidad.com /La utilización de vídeo como herramienta de Marketing tiene un fundamento sólido, no necesita de pruebas o nombrar casos de éxito para saber que es el medio que más éxito ha traído a las compañías en lo que respecta a ventas y generación de impactos masivos.

La secuencia de impacto se mide en el grado de recepción del mensaje, en el acto de comunicación, así como en la memoria implicada para recordar el mensaje. Así:

  • Mensaje leído.
  • Mensaje leído y escuchado a la vez.
  • Imagen.
  • Diapositivas o secuencia de imágenes.
  • Vídeo.

Aumentan la efectividad de la comunicación de un mensaje a medida que bajamos en el listado anterior, debido a que involucran más sentidos. Generalizando, el mensaje va adquiriendo mayor complejidad a medida que pasamos de la palabra leída al vídeo e incluso, dentro del formato de vídeo se distingue el formato de TV que es unidireccional del de Internet que permite la interactividad haciendo más compleja aún la comunicación.

Así que es hora de comenzar con el VideoMarketing para ofrecer vídeos a nuestros potenciales clientes sobre los servicios que ofrece nuestra empresa. Veamos una serie de puntos a tener en cuenta:

Primero: Romper el hielo

El primer gran escollo que un emprendedor o pyme se enfrenta a la hora de lanzarse en la creación y publicación de contenidos multimedia es la timidez. Sí, la común y corriente timidez y la sensación de que lo vamos a hacer más adelante cuando llegue la hora.

Seguramente “más adelante”, “cuando hayamos crecido más”, “cuando tengamos la identidad corporativa mejor definida”, “cuando podamos contratar a un equipo de expertos o presentador profesional”; es demasiado tarde. El crecimiento de la información en formato de vídeo crece exponencialmente y cada vez resultará más complejo posicionar videos adecuadamente. Lo mejor es comenzar cuanto antes.

¿Y quién va a salir en el vídeo? y… ¿si mejor subo una secuencia tipo powerpoint? “es que no sé hablar correctamente, quizá no se me entienda bien” Excusas; en el vídeo debes salir tú o la persona de la empresa que será la cara visible en lo que a comunicación se refire. Debe salir quien se desvive por el proyecto porque es una manera de darle una cara, un nombre y un apellido a tu proyecto. Esto lo dotará de credibilidad y lo humanizará en el caso de que sea un proyecto 100% online. Esto no quiere decir que no enriquezcas tu vídeo con otro tipo de imágenes o aparición de otras personas relacionadas con el proyecto; recuerda que la palabra que se mueve y es escuchada a la vez, es quizá la más recordada de todas y que las apariciones de otras personas en tus videos pueden reforzar la imagen de tu marca o proyecto.

Segundo: La producción

Hay que comenzar con una serie de vídeos que expliquen lo que se hace en la empresa, que la muestren si ésta tiene un soporte físico, que tienen un vínculo a la web de la empresa. Siempre desde lo general hacia lo particular. Luego el tiempo irá poniendo las cosas en su lugar, en cuanto a dar con el tipo de VideoMarketing que vamos a explotar y con el que conseguiremos llegar a construir o reforzar nuestra comunidad de usuarios.

Conviene planificar al comienzo las primeras exposiciones y lograr un buen audio (ten en cuenta que en Youtube, los vídeos que se escuchan a volumen bajo son menos frecuentados por la sencilla razón que cada vez se utiliza más el ordenador portátil que tiene límite de volumen) y una buena imagen.  Otro motivo importante para prestar atención al sonido es que en muchas ocasiones los usuarios emplean su tiempo realizando otra tarea para escuchar un video y prestar atención a las imágenes en determinados momentos solamente.

Para lograr el acoplado de letras, música y fotos o gráficos, hay un grupo de programas muy interesantes del tipo de Camtasia Studio que sirven para editar vídeos y nos vendrán muy bien para el comienzo.

Nuestro objetivo de mostrarnos en vídeo no debe ser “vender” sino dotar de visibilidad, accesibilidad, transparencia y creatividad a la imagen de la empresa o marca.

 

Tercero: La continuidad

Utilizar Youtube para subir nuestros vídeos es la opción más recomendable para comenzar a publicar información a través de tu propio canal. Ahora bien, no se trata de hacer un vídeo y olvidarse del tema. Habrá que mantener una rutina de subida de contenidos a razón como mínimo de 1 por semana, pero mantener una actualización constante de nuevo material es un factor importante al igual que el blog corporativo.

Lo mejor es tener todos los canales posibles de comunicación así que si sacamos un nuevo vídeo, tendremos oportunidas de hacerlo público en redes sociales, página web, blog corporativo, etc.

Cuarto: La interactividad

Utilizar Internet en forma unidireccional es un verdadero desperdicio, por ello, hay que cuidar que quien visualizó el vídeo, tenga algo más para poder interactuar, un botón para compartir con los contactos de facebook, un Tweet a mano, una encuesta para conocer la opinión sobre un tema afín, etc. Todo vídeo debe tener la posibilidad de continuar la comunicación con los usuarios bien sea mediante un simple comentario al que deberemos de responder o interacción con otros medios sociales.

Quinto: El análisis

Después de una primera etapa de monitorización y análisis del impacto del VideoMarketing en la empresa, no hay que desilusionarse ni entusiasmarse demasiado con los resultados. Los números pueden convertirse en el objetivo de la empresa y ésta es una de los fallos más comunes. El usuario es de carne y hueso, y el objetivo debe ser satisfacer su necesidad de información, modificar para bien su calidad de vida, ofrecerle algo nuevo, enseñarle, mostrarle, educarle en lo que se pueda según el perfil de la empresa.

El análisis no debe venir de la mano de los números sino de la mano de los éxitos alcanzados en forma de recomendaciones, comentarios positivos, críticas constructivos, etc. Aún así, puede ser que el primer período esta inversión de tiempo y otros recursos no redunde en beneficios perceptibles, por eso el comentario de no dar lugar a la desilusión y continuar con el trabajo bien realizado.

Analizar qué es lo que más gustó, qué es lo que más comentarios dejó, cuales son los más compartidos a través de redes sociales, etc. Serán datos sobre los que poder tomar decisiones con las que aumentar los resultados. Muchas veces las personas huyen de lo abstracto y aburrido, así que, un buen consejo es intentar deslumbrar al usuario dándole un enfoque didáctico al vídeo y si con nuestros vídeos nos convertimos en un referente informativo dentro de nuestro sector de actividad sería lo mejor que nos podría ocurrir como empresa, proyecto o marca.

Y volviendo al punto de partida, no tardes en decidirte a comenzar con el VideoMarketing dentro de su estrategia de marketing de contenidos; en los 5 minutos que has invertido en leer este artículo se subió tanto contenido a Youtube que tardarías 1 semana en verlo en su totalidad.

Fuente Marketingdirecto.com / Los conocidos “corporate blogs” prometen mucho potencial en el mundo digital. Sin embargo, la mayoría de las veces, éstos son sobrevalorados y traen consigo muchos riesgos para las empresas. La estrategia de un blog nace, a menudo, acompañado del lanzamiento de una página web, pensando en poder llegar a más interesados y posibles clientes. El problema empieza, cuando no se le presta un cuidado periódico al blog, generando así menos visitas y menos interés por la empresa.

Google ama los blogs

Los blogs corporativos son magnetos del tráfico de clientes. Desde la perspectiva técnica, un blog se trata de nada más y nada menos que un sistema de content management. Si bien es cierto, mientras más actualizado esté el blog, mejores resultados de visitas podrán ser contabilizadas. Pero recuerde, no piense en la cantidad de votos que adquiera su blog, piense en el lector.

Mejoran la confianza a las empresas

No es raro que a los blogs se los encasille bajo el marketing de relaciones. Y es que cuando existen publicaciones actualizadas acerca de temas de la empresa, el lector conoce más de cerca a las compañías fomentando así la confianza en su excelencia. Asimismo, se genera una mejor relación con los clientes potenciales y los clientes fijos.

Ayuda de primera mano en casos de crisis

Cuando una empresa se ve metida dentro de una crisis, lo primero que hacen los clientes es buscar información en internet. Por lo tanto, los blogs ayudan mucho en estos casos, ya que muestran en detalle la situación de la empresa y además, muestran la preocupación porque sus clientes se mantengan informados de primera mano.

Los blogs generan transparencia

La idea de que una empresa publique un blog, es porque sin duda, no tiene nada que esconder. Esta sensación de “yo te lo cuento todo”, promete muchos puntos positivos en los clientes, ya que generan mucha transparencia y brindan seguridad a los usuarios, en cuanto a que la empresa es honesta.

Feedback

Comunicar no debe ser de una vía. La posibilidad que dan los blogs creando una comunicación instantánea de dos vías, es lo que atrae de sobre manera a las empresas. Saber qué es lo que quieren u opinan sus clientes, es algo que no tiene precio. Por eso, apostar por un blog corporativo, sí merece la pena. Ahora bien, no todo es fácil. Aquí presentamos las desventajas de tener un blog corporativo.

Tiempo y costes

Muchos son los que dicen que un blog es un instrumento de marketing perfecto, ya que es gratuito. Pero, no olvidemos que el tiempo tiene un precio. Un blog merece de mucho cuidado y actualización, de lo contrario, sus visitas desvanecerán con el pasar de los días. Si se decide invertir el tiempo en un blog, los usuarios deberán recibir publicaciones actualizadas de manera periódica.

Utilizar el blog como un medio publicitario

Los usuarios que visitan un blog, no están interesados en leer publicidad. A no ser que ésta, esté sutilmente presentada. Es por eso que el contenido de los blogs deberá mantener una imagen muy pulida, para que la información interese y entretenga a los lectores.

La muerte del blog: carencia de actualidad

Un blog nace y vive de la actualización continua de textos. Si las actualizaciones son lentas y no son interesantes, las probabilidades de éxito del blog son inexistentes. Mucho cuidado con este punto, ya que además, podría generar una mala imagen para la empresa: empezar un proyecto y dejarlo morir por abandono.

Fuente Puromarketing.com / Un nuevo estudio elaborado por Proclientia reveló que casi el 40 por ciento de los consumidores recurren a Facebook y Twitter para complementar las noticias, información u ofertas que reciben a través de las campañas de marketing por correo electrónico.

El estudio identificó, además, 12 tipo distintos de consumidores online. Para ello, se analizaron los niveles de actuación en los Social Media y de consumo en función de las distintas edades y niveles de ingreso. Cada usuario quedaba así englobado en uno o varios perfiles distintos, hasta conformar el total de todos los identificados, que son:

Círculo de confianza: 47% de los consumidores online se identifican con este grupo. Están interesados en mantener su relación con familiares y amigos, no en desarrollar nuevas relaciones. Como clientes, su atención es difícil de captar. No son propensos a recibir emails de marcas y no les gusta cuando una compañía les envía mensajes a través de Facebook o Twitter.

Cautelosos: 33% de los consumidores online consideran que forman parte de este grupo. Se trata de un grupo de consumidores que suele ser muy selectivo sobre con quién se comunica y sobre el tipo de información que comparte en la Red. Para ellos es muy importante que su información personal sea tratada con respeto por las marcas. Son muy poco activos en las Redes Sociales.

Solicitantes de información: 33% de los consumidores online se identifican con este grupo. Este grupo va a la Red para encontrar y consumir información. No están interesados en crear contenido nuevo sino en recolectar opiniones a través de análisis de productos y comentarios de otros consumidores. Los miembros de este grupo ven Facebook como una herramienta para hablar con los amigos y la familia y Twitter como un canal de información. Un buen contenido en el perfil de la marca en las redes sociales y en sus emails es la mejor forma de captar su atención.

Entusiastas: 32% de los consumidores online se ve como parte de este grupo. Este grupo lleva a la Red sus intereses offline: música, cine, deportes,…y busca conectar con gente que tenga los mismos intereses. Son fundamentalmente jóvenes y son bastante activos tanto a través de las Redes Sociales como del email. Les gusta ser los primeros en recibir la información de las marcas, pero exigen que esa información sea de calidad e interesante.

Solicitantes de ofertas: 30% de los consumidores online se identifican con este grupo. Se caracterizan por busca ofertas y descuentos a través de todos los canales online disponibles: email, Facebook, Twitter,… no son muy activos en la generación de contenido propio, pero sí participan con comentarios en artículos sobre productos o empresas. 45% de las madres con hijos aún en casa se identifican a sí mismas como “solicitantes de ofertas” y de media son fans de unas 10 marcas en Facebook, siguen a 10 compañías en Twitter y reciben 14 emails de marketing consentidos por día.

Compradores: 24% de los consumidores online consideran que forman parte de este grupo. Son los más interesados en comprar cuando están en la Red, pero sus intereses no están limitados a las transacciones online. Pasan mucho tiempo investigando y preparando sus compras. Al contrario que los “solicitantes de ofertas”, estos consumidores están más interesados en la calidad que en el precio. Son mayores de 25 años y de alto poder adquisitivo. El 35% de los “compradores” señala que le gusta más comprar a marcas que les envían emails consentidos; el 27% es más propenso a comprar a marcas después de seguirles en Twitter y un 17% compra a marcas después de hacerse su Fan en Facebook.

Adictos a las noticias: 21% de los consumidores online forman parte de este grupo. Se caracteriza por utilizar la Red como fuente primaria de información para noticias y eventos. Son activos contribuidores en los Social Media, especialmente publicando artículos, comentando los de otros y dando votos a noticias y comentarios. El 65% tiene más de 35 años. Son más propensos a leer artículos sobre productos que los grupos de “compradores”, “Entusiastas” y “Solicitantes de ofertas”.

Jugadores: Lo forma el 19% de los consumidores online. Están interesados en las novedades sobre videojuegos. Se trata de un grupo de bajo poder adquisitivo. Utilizan las Redes Sociales, sobre todo Facebook, para jugar y compartir experiencias. Están poco interesados en seguir a marcas en esas redes.

Mariposas sociales: 13% de los consumidores online consideran que forman parte de este grupo. Hacer y mantener muchos amigos es la prioridad para los miembros de este grupo. Utilizan las redes para hablar con sus amigos, pero no con colegas de trabajo. Están interesados en ofertas y prefieren recibirlas por email a hacerlo por Facebook o Twitter. Son activos blogueros, generalmente alimentados con comentarios sobre sus vidas.

Los negocios primero: Un 8% de los consumidores online se identifica con este grupo. Este grupo está en Internet para hacer negocios, buscando las últimas tendencias, captando contactos profesionales y abriendo oportunidades de trabajo a través de redes como Linkedin. Usan el email frecuentemente y aunque no son muy dados a seguir marcas en Twitter sí son usuarios activos de esta Red Social. Es más fácil captarles como fan y “followers” mediante la promesa de actualizaciones de producto o de información educativa que mediante la promesa de descuentos o entretenimiento.

Amplificadores: 7% de los consumidores online. Los miembros de este grupo quieren conectarse, educarse y compartir recursos e información con otros. Se toman sus interacciones sociales muy en serio. El 20% usa Twitter a diario y tiene el triple de seguidores que la media de consumidores. Reciben más emails que la media, pero rara vez son emails comerciales, ya que consideran que Facebook y Twitter es el mejor modo para tratar con las compañías.

Libro abierto: 6% de los consumidores online forman parte de este grupo. Este grupo se caracteriza por mostrar en la Red sus gustos, sus opiniones negativas, etc. Se sienten libres en la Red y pueden llegar a dejar comentarios inapropiados o muy polémicos. Mientras que los “amplificadores” están interesados en conectarse y aprender, los “libros abiertos” quieren divulgar sus experiencias y encontrar a gente a quien contárselas. Respecto a las marcas, pueden ser sus máximos defensores o detractores. Se les puede captar con contenido exclusivo y dándoles facilidades para interactuar con la compañía.

Fuente Marketingdirecto.com /Los anunciantes  han incrementado sus previsiones de gasto para 2010 un 30% para la publicidad en redes sociales, un gasto que alcanzaría los 1.680 millones de dólares. Pero en el mundo de los social media hay diferentes tendencias dominantes que dictan cómo, dónde y por qué invertir ese dinero.

El efecto Facebook

No sorprende que Facebook sea el mayor beneficiario de la euforia creada por las redes sociales, sobretodo cuando se estima que los beneficios de la compañía para 2010 superen los 1.000 millones de dólares. Además, los anunciantes han empezado a competir entre sí para ser el que mayor puntuación logre en esta red, algo que ha ayudado a impulsar el crecimiento de Facebook. “Muchos de nuestros clientes ven como una necesidad gastar un montón de dinero en anuncios en Facebook, y la cantidad que otras empresas han invertido han forzado el aumento del gasto en general. Hay tanto ruido y tanta confusión en torno a Facebook actualmente que gastar una gran cantidad de dinero se ha convertido en algo necesario si quieren ser escuchados” ha afirmado Andrea Wolinetz, socia de MEC Global.

Además, existe una sensación generalizada de que la publicidad en los social media puede ofrecer un retorno de inversión. Como afirmó Neil Kleiner, director de social media para Havas Media UK, en Mashable “hemos descubierto que la publicidad en las redes sociales es muy efectiva, pero principalmente como una parte de una actividad publicitaria mayor que integre otras técnicas de social media más tradicionales. Los anuncios en los social media funcionan mejor cuando aportan interacción y compromiso. Y la interacción y el compromiso llevan a la compra”.

La fase experimental de Twitter

Después de que durante años todo el mundo se preguntara cuál sería la forma de obtener ingresos de Twitter, el site de microblogging ha lanzado diferentes podelos experimentales de negocio en los últimos meses. El principal, Promoted Tweets, que inserta temas patrocinados en los “trending topincs”.

Kleiner afirma que “los Promoted Tweets no han tenido mucha repercusión entre mis clientes”, aunque cree que suponen una buena oportunidad para “añadir valor real a una larga serie de anunciantes”. De momento, muchos de estos anunciantes se mantienen alejados de Promoted Twets, al menos mientras el programa esté limitado a la versión beta. Por otro lado, eMarketer estima que, aunque el gasto en este servicio para 2010 sea bajo, el potencial para 2011 y los años siguientes podrá ser enorme si es capaz de probar su modelo de resonancia midiendo que la efectividad de su publicidad funciona.

Los anunciantes, más interesados por la geolocalización que los consumidores

La geolocalización, una extensión de lo social, ha logrado convertirse en una de las mayores tendencias este año. Los servicios de localización ha hecho que anunciantes como Starbucks o Best Buy rápidamente hayan adoptado estos servicios alentados por la posibilidad de aumentar el tráfico a través de los programas de recompensas a los clientes. Pero hay que recordar que estos programas son experimentales todavía y muchas de las iniciativas no han logrado llegar a un público lo suficientemente amplio como para suponer un beneficio para las grandes marcas. Como recuerda Kleiner, “Foursquare es algo de lo que hablan muchos pero tiene, en comparación, una audiencia muy pequeña. Principalmente lo utiliza gente que trabaja en el mundo del marketing, no gente ‘normal”.

Eso sí, invertir en las plataformas de geolocalización es bastante más barato que competir por un espacio en Facebook.

Lo social ya no es algo pequeño

Algo que está claro es que las herramientas sociales están siendo vistas desde una perspectiva bastante más amplia de lo que las propias predicciones apuntaban. “Las campañas sociales solían ser más segmentadas que el resto de las estrategias de comunicación y marketing. Pero ahora estamos viendo lo social como una extensión de una idea de activación general que ocurre en todos los demás medios o, por otro lado, que la estrategia de marketing y comunicación es en su núcleo y desde el principio social, y estamos utilizando otros medios para conseguir conciencia y amplitud”, afirmó Wolinetz.

Y es que, aunque la inversión publicitaria en los medios sociales es pequeña en comparación con otros canales, la importancia que está teniendo en las organizaciones es de una amplitud sin precedentes. “El mayor cambio para nosotros es que ahora estamos viendo a las marcas pasar de las campañas puras a una planificación en conjunto, convirtiendo a los social media en los cimientos de una manera de llegar a los clientes todos las 24 horas del día, los 365 días del año”, comentó Kleiner.

El Interactive Advertising Bureau, Asociación que representa al sector de la publicidad digital en España, ha lanzado el undécimo volumen de sus libros blancos sobre marketing digital con el título “SEO: Optimización de webs para buscadores. Buenas prácticas y resultados”.

Este documento pretende servir como guía básica para entender las actividades de optimización de páginas web para buscadores, con un contenido didáctico que explica todo lo que rodea a esta actividad que no cesa de registrar una actividad creciente en España.

Los lectores podrán conocer todo lo que rodea a la planificación, ejecución y valoración de una estrategia de SEO, explicando de manera pormenorizada la metodología y aportando unas recomendaciones de buenas prácticas a la hora de emprender esta actividad. Además, el documento ofrece un capítulo dedicado a la medición de resultados y unos casos prácticos de estrategias de optimización de buscadores llevados a cabo en fechas recientes.

El Libro Blanco “SEO: Optimización de webs para buscadores. Buenas prácticas y resultados” ha sido elaborado en el seno de la Comisión de Buscadores del IAB Spain, formada por iProspect, Nurun, Overalia, Relevant Traffic, T2O Media y Traffic4U.

Para descargarte el Libro Blanco haz clic aquí.

Fuente Gorka Garmendia en Icemd.com / En una página he juntado los siete conceptos que pueden tener más repercusión en la usabilidad de un sitio web. No está todo, ni mucho menos sustituye al libro de Steve Krug, “Don’t Make Me Think” (más de 100.000 copias vendidas). Pero puede ser un buen aperitivo:

I. El tagline no es el slogan

Algunas empresas pueden vivir sin un tagline, como Nike, Coca-cola o Apple. Todo el mundo sabe lo que hacen. Pero el resto debemos repetirlo cada vez que alguien entre en nuestro sitio web. La mayoría de las visitas no nos conocen, necesitan saber enseguida si están en el sitio correcto y de manera inequívoca: eso es el ‘tagline’

El tagline es esa frase corta, clara e informativa que expresa nuestro principal beneficio y nos diferencia del resto, no es un genérico. Es lo que debemos poner justo debajo del logo, en la parte superior de la web. Pero no es el slogan (“Podemos ayudarte”), porque un slogan es una declaración de intenciones, una aspiración, no aporta el mensaje que busca el usuario (“Chequeos médicos en un día”). Aunque lo peor es no poner nada, como ocurre con mayor frecuencia.

II. ¿3 clics?

Se ha debatido mucho sobre cuántos clics debe tardar un usuario en encontrar la información deseada. El número suele estar en 3. Como mucho 5 clics. Pero como ocurre con la longitud de un email o la de una landing page, en realidad debemos responder con el socorrido “depende”: el número de clics depende del esfuerzo mental que exijamos al usuario. Un clic difícil equivale a 3 fáciles. Luego no depende de un número concreto sino de que el usuario acceda fácilmente, aunque sea después de 28 clics y además, asegurando que en todo el proceso de búsqueda tiene la sensación de que está en el camino correcto, sin ambigüedades.

III. No leemos, escaneamos

Posiblemente ya lo estés haciendo. En vez de leer este artículo de arriba abajo has escaneado los subtitulares y te has saltado todo lo que no te interesa. Somos buenos escaneando información. Lo hacemos desde pequeños con los cuentos, con los libros, luego con los periódicos y los informes de la empresa. Internet no iba a ser una excepción.

Otro motivo es la prisa. Y como tienes prisa, vamos al grano: en tu sitio web debes facilitar la lectura en diagonal con los necesarios índices, apartados, subapartados, titulares, subtitulares, guiones, bullets, etc. Los bloques gris cemento de texto es justo lo contrario. Ahora bien, no nos confundamos. Que la gente se salte textos no quiere decir que el contenido tenga que ser escueto, simplificado, minimalista.

Steve Krug no lo dice en el libro, pero creo que estaría de acuerdo conmigo: incluye toda la información que necesite tu cliente para tomar una decisión, ya sea ésta suscribirse a una Newsletter, pasar a otra página o hacer un pedido. Basta con que dejes de contestar una duda, un temor, un “¿y si…?” para que el proceso se pare en seco. Si tienen que ser 10.000 palabras, ningún problema. Eso sí, que sean fáciles de leer y de escanear como 100. En la agencia hacemos casi cada mes tests de landing pages largas contra cortas y en 9 de cada 10 casos la versión “rollo” es la que gana. No puedo saber si la gente se lo ha leído todo o sólo una parte. En cualquier caso, lo que importa es que el resultado es superior.

IV. Inventar la rueda en el diseño web

Ya sea por imposiciones de arriba, por políticas de empresa o simplemente por capricho, a veces nos distanciamos de los convencionalismos sin un gran motivo que lo justifique. Cuando un botón estéticamente no parece un botón, creamos dudas. Cuando la sección “Trabaja con nosotros” que todo el mundo reconoce fácilmente y sabe para qué sirve, le cambiamos el nombre por la de “Carreras profesionales” o peor, “Trabajolandia”, hacemos pensar innecesariamente.

Cuando en un buscador, en vez de poner simplemente el término de búsqueda y darle al botón tenemos que seleccionar una de las categorías del menú, estamos pidiendo otro esfuerzo extra. Todo lo que sea alejarse de lo obvio y generalmente aceptado, salvo que tengas una razón sólida (que no suele ser el caso), es una mala idea. Los veteranos y grandes de Internet lo saben. Amazon, Google, eBay y similares están permanentemente puliendo sus páginas webs, testándolo todo y no inventan ruedas, sólo las optimizan. Fijémonos en cómo lo hacen. El “¡que inventen ellos!” de Unamuno es, a veces, la opción más práctica.

V. No buscamos soluciones óptimas, optamos por lo primero que tiene buena pinta

Es como las teorías que te enseñan en la carrera de económicas, que parten de la hipótesis de que las personas toman decisiones de forma racional, hipótesis tremendamente falsa como podemos comprobar a diario. En los menús de las webs pasa lo mismo. Creemos que nuestro usuario va a sopesar las diferentes alternativas y va a elegir la que le conviene. En la mayoría de las ocasiones, ya sea por las prisas o porque equivocarse no tiene grandes penalizaciones, lo que ocurre es que le damos al link de lo que parece ser lo que buscamos. Si no lo es, volvemos a probar hasta que lo encontremos o nos cansemos. Quizá este hecho explica porqué las primeras opciones de un menú tienen más ratio de clic y las últimas menos. Pista: no pongas lo bueno al final.

VI. Pedir demasiado es peligroso

A todos nos ha pasado. Encuentras algo interesante en una web. Para conseguirlo te piden que te registres con tus datos. Que le vamos a hacer, algo a cambio de algo. El problema llega cuando te piden el teléfono, a qué te dedicas o cuánto gana tu pareja. Entonces te preguntas si estos datos son necesarios para enviarte el PDF gratuito o la demo de muestra. Si la pregunta es que no, empiezas a sospechar utilizaciones oscuras de la información extra que estás a punto de dar.

Pedir más datos de la cuenta te lleva a tres peligros: 1. Obtienes menos respuestas: Internet es el medio de la velocidad. Cuanto más tiempo le robes al estresado usuario, menos llegarán al final del formulario. 2. Obtienes respuestas de menor valor: Internet es también el medio de lo falso. Cuando pides demasiados datos muchos se ven en libertad de corresponderte con nombres inventados tipo “José Pérez” o “Pato Donald”. 3. Proyectas una mala imagen: el hecho de que unos cuantos acaben completando el via crucis no significa que estén contentos con la experiencia. Les queda un mal sabor de boca que te puede perjudicar en el futuro.

Algunos consejos para evitarlo: – Pide sólo lo que necesitas en ese momento para completar la transacción. Más adelante en la relación (por algo estamos haciendo “marketing relacional”) ya tendrás oportunidad de recabar más información. – Justifica la solicitud de algunos datos: “El teléfono es imprescindible para poder confirmar la entrega por mensajero de su regalo” – Refuerza el valor de lo que obtienen justo antes de dar el primer dato: los que han enviado muchos mailings (de papel) saben a qué me refiero, el “Sí quiero recibir el….…. y beneficiarme de………y sólo tengo que……”

VII. Añadir virguerías resta casi siempre

Todavía hay alguna web con introducciones, aquellas en las que buscas desesperadamente el “skip intro”, o con musiquitas marchosas que siempre te pillan con el volumen al máximo en medio de un montón de gente. Lo anterior, por suerte, pasa cada vez menos. Pero todavía existen otras virguerías que más que añadir puntos, los restan: animaciones que son sólo adornos, imágenes que tardan en cargarse…

A no ser que tu objetivo en Internet sea pura promoción de marca (gran consumo), enseñar tus trabajos realizados (programadores, diseñadores web) o el mercado del entretenimiento (música, videojuegos, películas), todas esas virguerías se te van a volver en tu contra. ¿Por qué? Porque las incluimos pensando que nuestro site tiene que enganchar, cuando en realidad lo que tiene que hacer es dar una solución al que la busca. Es decir, los usuarios buscan sites con contenidos interesantes, no sites visualmente interesantes. Por supuesto que tenemos que cuidar y mimar la imagen que da de nosotros el site. Pero no por pretender ser originales o modernos podemos poner trabas al objetivo principal, que es dar soluciones.