Fuente: Marketingdirecto.com / En 2012 se produjeron un total de 48,9 millones de toneladas métricas de productos eléctricos y electrónicos. Esto se traduce en que cada uno de los 7.000 millones de habitantes de la Tierra generó un promedio de siete kilos de este tipo de basura según recoge la ‘Iniciativa para resolver el problema de los desechos electrónicos’ (STEP, en sus siglas en inglés), organización que integra a varias asociaciones de la ONU.

La cantidad de desechos electrónicos es cada vez mayor y las previsiones no son nada halagüeñas. Según expertos de STEP, para 2017 el volumen anual se incrementará un 33%. Este porcentaje significa que se alcanzaran los 65,4 millones de toneladas de productos como teléfonos móviles, electrodomésticos y otros productos con baterías o cables electrónicos usados.

Para mostrar de una forma gráfica esta ingente cantidad de basura electrónica, el volumen equivale al peso de casi 200 edificios como el Empire State de Nueva York o 11 grandes pirámides de Giza (Egipto).

Aunque la mayoría de estos productos se desechan una vez utilizados, se están aunando esfuerzos en algunas regiones para que parte de esta basura electrónica se destine al reciclaje y la reutilización.

Este mapa se puso en marcha coincidiendo con un nuevo informe complementario de STEP para caracterizar los flujos internos y transfronterizos de Estados Unidos de productos electrónicos usados. Este mapa muestra datos anuales comparables de 184 países mostrando la cantidad estimada de aparatos eléctricos y electrónicos (AEE. cualquiera que tenga una batería o un cable) puestos en el mercado y la cantidad resultante que posiblemente se convierta en desecho electrónico.

Con los datos arrojados por este informe se pretende que los gobiernos y las compañías puedan planear mejor la gestión de estos desechos. Ruediger Kuehr de la Universidad de Naciones Unidas y secretario ejecutivo de STEP explica que “aunque hay una amplia información acerca de los negativos impactos ambientales y de salud de los métodos de reciclaje de desechos electrónicos primitivos, la falta de datos globales ha hecho que sea difícil comprender la magnitud del problema”. “Creemos que este mapa constantemente actualizado que muestra el volumen de basura electrónica por país, junto con los textos legales, ayudará a conducir a una mejor toma de conciencia y la formulación de políticas en los ámbitos público y privado”, añade este experto.

Desglosando estos datos por países, Estados Unidos y China se sitúan a la cabeza como los que más toneladas de este tipo de basura generan con 11,1 y 10 millones de toneladas respectivamente. Esas posiciones se invirtieron cuando se trata del volumen total de residuos electrónicos generados por año, con 9,4 millones de toneladas en Estados Unidos y 7,3 millones de toneladas en China. En EE.UU. se registró una media de 29,8 kilogramos por persona, cifra seis veces superior a la generada por cada habitante chino (5,4 kg).

Investigadores del Laboratorio de Sistemas de Materiales del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, en sus siglas en inglés) y el Centro Nacional de Estados Unidos para el Reciclaje de Aparatos Electrónicos (NCER, en sus siglas en inglés) han elaborado un informe que revela que se generaron aproximadamente 258.200.000 unidades de ordenadores enteras, monitores, televisores y teléfonos móviles en 2010 en Estados Unidos. A pesar de esto, se carece de datos sobre los productos electrónicos usados que salen de los hogares y su posterior movimiento.

Dos terceras partes de las unidades usadas (56% del peso total) se recogieron para su reutilización o reciclaje y el 8,5% de las unidades recopiladas (3,1% del peso total) se exportan como unidades enteras. Esta cifra de exportación, con base en los datos comerciales, probablemente está en un extremo más bajo de la franja, ya que no todas las unidades completas se pueden enviar utilizando los códigos comerciales apropiados.

En cuanto a los destinos de estos artículos, televisores y monitores se exportan a destinos como México, Paraguay y China mientras que los ordenadores usados terminan en el continente asiático. Hong Kong y los países de América Latina y el Caribe son los principales focos de exportación de los teléfonos móviles.