La publicidad nativa es el término de moda dentro del universo “marketero. La publicidad nativa es publicidad adaptada para quedar integrada en el flujo de información que se está consultando, como los anuncios en Twitter o las historias patrocinadas en Facebook. Este tipo de publicidad apuesta por la personalización absoluta además de ser menos agresiva e integrada en medios que el usuario utiliza habitualmente.

Todo tipo de empresas y marcas están apostando por este estilo de publicidad, dejando de lado la publicidad plana y tradicional y optando por nuevos formatos digitales más creativos y efectivos.

En Estados Unidos, importantes medios se han lanzado a la piscina de la publicidad nativa: la cadena de televisión comercial NBC o The Wall Street Journal son dos grandes ejemplos de este cambio que se está gestando en el panorama publicitario.

En realidad, la publicidad nativa es una forma digital de la conocida práctica de product placement, es decir, sabe introducir contenidos de interés que al final lleva a la promoción de la actividad del anunciante de manera elegante y natural.

La clave del éxito de la publicidad nativa reside en su falta de agresividad. Los consumidores no se sienten presionados, sino informados y esto acaba llevando a una probabilidad mayor de compra.

Todavía es pronto para afirmar que la publicidad nativa es el futuro, pero está claro que su efectividad es alta y por ello cada vez son más los “marketeros” que están integrando este tipo de publicidad en sus estrategias.