Fuente: Expansión.com / Muchas de las grandes firmas de hoy, como Microsoft y Apple, nacieron en momentos difíciles y aún así han triunfado en su aventura. En tiempos de crisis surgen huecos en el mercado y sectores en vías de reconversión, como el tecnológico o el ‘retail’, con posibilidades.

Michael Dell, fundador y consejero delegado de Dell Computer, defiende que “siempre hay una nueva oportunidad para hacer la diferencia”. Pocas palabras que resumen la filosofía que guia a los emprendedores como él, que engendró la gran empresa de ordenadores en su residencia de estudiantes.

Y no es el único caso. Google se gestó en un garaje; la idea que luego se convertiría en Microsoft surgió a raíz de un reportaje en una revista especializada en tecnología; y la primera computadora de Apple vio la luz en un club informático. Todos ellos son ejemplos que demuestran que para fundar una compañía de éxito no hace falta más que una buena idea capaz de solventar una necesidad, de cubrir un nicho de mercado. Y la crisis no es excusa. Tanto las empresas anteriores como Procter & Gamble, IBM o General Motors nacieron en momentos de dificultad económica y aún así han triunfado durante varias décadas.

No es que éste sea el momento de emprender, sino que, tal y como señala Alfonso González, director general de EOI, “nunca como ahora hemos sentido que las oportunidades están en nosotros, que somos actores de las transformaciones económicas”. Lo importante es encontrar los nichos del mercado en los que haya demanda. Aunque Juan José Güemes, presidente del Centro Internacional de Gestión Empresarial de Emprendeduría de IE Business, indica que “no hay sector donde esté garantizado el éxito”. Los expertos consultados desvelan cinco en los que hay posibilidades de negocio:

1· Las nuevas tecnologías. “En el mundo online no hay crisis”, defiende Alberto Fernández Terricabras, profesor del IESE y director de Finaves (fondos de capital semilla). Éste es un mercado en crecimiento, pues cada vez hay más gente que llega a Internet, y los proyectos relacionados con el ocio, las redes sociales y el comercio electrónico pueden convertirse en empresas de éxito. No sólo eso, otros mercados con oportunidades son las aplicaciones web y la movilidad y las nuevas empresas que ayudan a vender en las redes sociales.

2· Productos médicos. Las empresas dedicadas a estos artículos y servicios encuentran negocio en una sociedad envejecida, en la que la gente vive más años y hay menos niños. “Aunque estemos en crisis, el gasto en salud sigue siendo altísimo en el ámbito estatal, entre las comunidades autónomas y por parte de particulares”, recuerda Fernández Terricabras. Proyectos novedosos en este terreno pasan también por el mundo tecnológico, como los juegos interactivos con sensores para practicar ejercicios de rehabilitación.

3· Tercera edad. El modelo social cambia y los mayores se presentan como un segmento con muchas posibilidades para emprender. Ángel Colomina, director general de Cámaras de Comercio, considera que este nicho de población con muchas necesidades a veces desantendidas por sus familiares “es un sector en el que un emprendedor puede lanzarse”.

4· ‘Retail’. Las oportunidades en este mercado se encuentran entre los productos cuya venta está muy fragmentada. Por ejemplo, los complementos para la mujer que hasta hace poco no se vendían en la misma tienda. Pero para triunfar en este sector tan competitivo, Fernández Terricabras aconseja “hacer marca”.

5· Sostenibilidad. Las compañías que se dedican al reciclado, al tratamiento de residuos y a la sostenibilidad tienen aún mucho recorrido. Es un sector con futuro.

En el fondo, las empresas que tienen más éxito son “las ligeras, las pequeñas que hacen grandes cosas, que tienen estructuras livianas, que se pueden permitir crecer rápido y superar los tiempos de vacas flacas”, apunta Alfonso González. Pero para sacar adelante una empresa hay que tener en cuenta unos pasos claves. Colomina considera que cualquier emprendedor debería hacerse cuatro preguntas antes de lanzarse a la aventura empresarial: “Qué se quiere; con qué se cuenta (es decir, los puntos fuertes); qué falta (los puntos débiles, con los que hay que ser muy críticos) y cómo se puede conseguir”. En resumen, se trata de hacer un buen plan de negocio en el que, según apunta Güemes, “se debe tomar en consideración la ventaja competitiva del proyecto , el equipo con el que se cuenta y la sostenibilidad del negocio. En el fondo las ideas son commodities. Lo relevante es la gestión”.

A la hora de poner en marcha un nuevo negocio, la financiación es uno de los principales obstáculos con los que se topa cualquier emprendedor desde que estalló la crisis económica. “Hay sequía de crédito”, recuerda Colomina. Pero hay instituciones que ponen al servicio de los nuevos empresarios herramientas para facilitar esta tarea. Entre ellas, la Línea Jeremie, la combinación de inversores públicos como Enisa y los fondos de capital semilla.

Nacer en plena crisis y adaptarse a la nueva situación depende de personas ágiles e inquietas que no busquen un trabajo, sino crearlo. No se trata de hacer más de lo mismo, sino de encontrar otra manera de hacer las cosas. “Hacen falta empresas versátiles”, sentencia Colomina.