Fuente Marketingdirecto.com /El mailing postal es una de las herramientas más clásicas del marketing directo. Sin embargo, ha resistido bien el paso del tiempo y, pese a la pujanza de los nuevos medios digitales, sigue siendo una fórmula eficaz para contactar con el cliente. La revista Acquisa ofrece a continuación los siguientes consejos para diseñar campañas de mailing postal de éxito:

1. En una campaña de marketing directo postal hay que dar al sobre la máxima prioridad, tanto por el diseño como por el texto que contiene. Si no resulta lo suficientemente atractivo, el cliente no lo abrirá.

2. Los sobres con ventana son preferibles a las pegatinas adhesivas para escribir el nombre y la dirección del cliente.

3. No hay que olvidar incluir el nombre del remitente, ya sea en la parte delantera o trasera del sobre.

4. En la medida de lo posible, el remitente debe ser una persona con nombre y apellidos. Así se personaliza el envío.

5. Los sobres con imágenes son más atractivos que los que no las incluyen.

6. Los textos incorporados al sobre de una campaña de mailing postal deben ser lo más breves posible.

7. Los sellos resultan más atractivos al cliente que otras opciones de franqueo postal.

8. Las cartas en formato A4 con tipografía que simula una máquina de escribir y firma en color azul son percibidas por el cliente como más personales.

9. La carta incluida en un mailing postal debe ser firmada por una persona con nombres y apellidos, y también con un cargo concreto dentro de la compañía.

10. En la carta deben incluirse también los nombres y apellidos del destinatario. No vale emplear fórmulas impersonales como “Estimado cliente” o “Estimados señores”.

11. Los dos primeras líneas de una carta publicitaria se leen casi siempre. Por eso, debemos procurar resumir en un máximo de dos líneas el asunto del envío.

12. La fecha incluida en la carta debe ser lo más exacta posible. De lo contrario, es preferible suprimirla. Fórmulas genéricas como “Enero de 2011” o “Primavera de 2011” deben evitarse.

13. La tipografía empleada en la carta debe ser lo más legible posible. Las fuentes con remates de más de 12 puntos funcionan, por ejemplo, bastante bien.

14. Para que la legibilidad de la carta sea óptima hay que procurar que cada línea contenga un máximo de 60 caracteres y escribir párrafos de no más de 8 líneas. Además, cada párrafo debe contenido una idea como máximo y hay que evitar las frases de más de 15 palabras.

15. El contenido más importante de la carta debe ser repetido varias veces a lo largo de la misma y, a ser posible, ser destacado tipográficamente.

16. En el último párrafo de la carta, hay que invitar al cliente a reaccionar de alguna manera a lo que le hemos contado en la misma.

17. La firma incluida en la carta debe resultar lo más real posible.

18. Es recomendable incluir postdata en la carta para repetir algún dato de especial importancia para el cliente. Eso sí, la postdata no debe ser de más de dos líneas.

19. En caso de que la carta ocupe las dos caras de un folio, indicar siempre al cliente que debe dar la vuelta a la hoja, por más que pueda resultar redundante.

20. Hay que ser cuidadosos con el empleo de colores y fondos en la carta porque pueden dificultar su legibilidad.

21. El empleo de imágenes en la carta debe ser pertinente y apropiado. De lo contrario, se corre el peligro de distraer al cliente del texto de la misiva, que es lo realmente importante.

22. Al folleto que acompaña un envío publicitario hay que darle también máxima prioridad. Debe constar de un titular que resuma su contenido y que simultáneamente atraiga la atención del lector.

23. Junto al titular, es importante que el folleto o el tríptico contenga también imágenes atractivas. Al fin y al cabo, que el cliente se forme una buena o mala imagen de la empresa dependerá en buena medida de ellas.

24. La primera página del folleto debe ser reconocible como tal mediante el título y la inclusión de imágenes grandes y atractivas. La última página será, en cambio, mucho menos llamativa.

25. Cuando el cliente abre una carta de mailing postal, generalmente lo primero que mira es el folleto. Por eso, es tan importante darle un título adecuado y que su contenido esté en relación en la medida de lo posible con el mostrado en el sobre.

26. En las páginas interiores del folleto conviene incluir texto agrupado en pequeños párrafos y titulares para facilitar al máximo su lectura al cliente.

27. Al igual que la carta, el contenido del folleto debe promover la respuesta por parte del cliente.

28. Conviene finalizar el texto del folleto con un resumen de su contenido, agrupando, por ejemplo, todas las ventajas del producto o servicio publicitado en una pequeña lista.

29. Hay que demostrar al cliente que el producto o servicio promocionado es realmente eficaz incluyendo, por ejemplo, testimonios de otros consumidores en el folleto.

30. Si la oferta presentada en el folleto incluye regalos y descuentos, hay que destacar gráficamente esta ventaja de la forma más llamativa posible.