Fuente Marketingdirecto.com / ¿Qué dice Kotler en su nuevo libro? Para las empresas el marketing es un negocio durísimo. Dinero que falta en otros lados se invierten para que el cliente compre el producto. Pero en tiempos de redes sociales ya no basta presentar los productos con publicidad clásica. El futuro de marketing exitoso esta en otra cosa. Aunque, es verdad que las empresas invierten mucho en investigar el cerebro para saber cómo realmente funciona el cliente en su inconsciente. Y de cómo poder manipularle. Pero esto no son los métodos que a largo plazo ayudarán a las empresas.

El científico y profesor Philip Kotler, que imparte clases en la Kellogg School of Management de la Northwestern University y que según el Wall Street Journal es uno de los seis economistas más influyentes, prefiere describir en su último libro la gran idea que hay tras el marketing del futuro. Según Kotler, estamos asistiendo a cambios sustanciales en el marketing movidos por el desarrollo tecnológico. En los últimos 60 años el marketing se ha movido del centro de gravedad “producto” (marketing 1.0) al punto esencial “consumidor” (marketing 2.0). Y la dirección es clara: marketing 3.0 significa que la empresa no se concentra ya en el consumidor, sino en la persona. El marketing del futuro significa que la responsabilidad corporativa se convierte en el polo opuesto de la rentabilidad.

Y Kotler argumenta bien esta tesis revolucionaria: las empresas ya no son luchadores que van por libre, sino una organización que actúa dentro de una red leal de partners. Las personas no son vistas ya solo como consumidores, sino como “personas completas” con “human spirit”, que quieren que el mundo se haga mejor. Desean que los productos y los servicios que eligen les llenen. No solo a nivel funcional y emocional, sino a nivel espiritual, del alma, moral. Internet aporta un papel esencial a todo esto. Con la conectividad, el bloggear y twittear, son cada vez más los clientes que se expresan libremente sobre las empresas. La fuerza de expresión de los medios sociales ha aumentado muchísimo. Lo que hace que la efectividad de la publicidad sobre el comportamiento de compra esté disminuyendo. Es de cajón: ¡las experiencias de otros consumidores son naturalmente mas creíbles que la publicidad!

Las empresas estarán más y más bajo la presión de la competencia para “ofrecer orientación” y actuar de manera moralmente defendible. Según Kotler en su visionario nuevo libro, los hombres anhelan marcas responsables. ¿Y cómo logra el marketing 3.0 alcanzar el alma del consumidor? Aquí Kotler usa los ejemplos de Timberland y otras explicaciones teóricas para lograr el cambio hacia un marketing de valores (u orientado a los valores). 

Pero, avisa Philip Kotler, de nada servirá la publicidad más bonita si los valores y lo filantrópico no se viven primero por la dirección de la empresa y formen parte del ADN de la misma. Y estos valores hay que “comercializárselos” también a los empleados. También partners distribuidores y proveedores juegan un papel importante. Solo así el consumidor será a largo plazo el “nuevo propietario de la marca”. Existen diversas estrategias de cómo realizar estas misiones de marcas y no tienen por qué ser caras. Actuar orientado a los valores no significa únicamente donar o realizar proyectos benéficos.

Para Kotler el no actuar de forma filantrópica no anima a cambios sociales. Es al revés, dice: los aumentos de acciones filantrópicas se deben a los cambios en la sociedad. Actividades de beneficio público por sí solas solo tienen un efecto cortoplacista. En vez de esto lo clientes de una empresa deberían sentir de verdad que se les integra en el engagement de utilidad pública. Deben tener la sensación siguiente: si compro o uso el producto de tal empresa hago algo bueno. Kotler describe cómo hacerlo. Incluso con actividades en países emergentes a los que el autor dedica un capítulo completo. Lo mismo hace con la sostenibilidad ecológica.

Aunque la tesis principal suene un tanto trivial, Kotler entra en detalle y ofrece mucha información de fondo para los profesionales. Y novedades. Lo que hace resaltar agradablemente este libro de entre la masa de publicaciones que aconsejan sobre el marketing. Porque gusta leer cómo Kotler también piensa más allá de lo conocido y tan trillado. Al final el pensamiento orientado a los valores solo llega hasta donde lo permiten los accionistas. Por eso el autor no olvida en su obra cómo comercializar visiones de marketing entre los accionistas de una empresa.